4-11-2019

ICSK suma experiencia en el desarrollo plantas desaladoras Con la construcción del proyecto EWS

El Mercurio

La planta desaladora más grande de Latinoamérica estuvo a cargo de ICSK y se encuentra en Antofagasta, tiene una capacidad de 2.500 l/s, la cual es bombeada por un ducto de más de 150 kilómetros de extensión hacia las operaciones de Minera Escondida.


En países que enfrentan restricciones en el uso de agua, debido a la escasez de recursos hídricos o por regulaciones legales, las plantas desalinizadoras se plantean como una real solución para diferentes industrias. En este contexto, Ingeniería y Construcción Sigdo Koppers ICSK, construyó -en consorcio con Bechtel- la planta Escondida Water Supply (EWS), la desaladora de agua de mar más grande de Latinoamérica que tiene como objetivo abastecer las operaciones de Minera Escondida. Antes de la construcción de esta planta ya existían tres desalinizadoras, las cuales en conjunto producían la mitad (1.200 l/s) de lo que genera EWS por sí sola. Con esto, la compañía continúa estando un paso adelante en materia de sostenibilidad. 

“La experiencia ganada en este proyecto nos ha permitido tener la capacidad y solvencia para poder abordar contratos similares o de menor envergadura. Hoy estamos desarrollando proyectos en la modalidad EPC (Engineering, Procurement, & Construction) junto a tecnólogos con comprobada experiencia internacional, y esperamos a futuro seguir materializando este tipo de proyectos”, señala Sandro Tavonatti, gerente general de ICSK. 

El proyecto en cifras

La instalación, desarrollada y construida por el consorcio BSK (Bechtel y ICSK), tiene una capacidad de 2.500 l/s de agua industrial, la cual es bombeada por un ducto de más de 150 km. de extensión hacia las operaciones de Minera Escondida. El proyecto consideró, entre sus diversos desafíos, un total de ocho mil trabajadores con un peak de 3.200, 390 mil metros cúbicos de movimiento de tierra, 45 mil metros cúbicos de hormigón y 800 mil metros de cable eléctrico.

Tecnologías y proyecciones

Las plantas que se están implementando en Chile están basadas en la tecnología de Osmosis Inversa (RO), uno de los procesos de desalinización más usados en el mundo. A grandes rasgos, consiste en extraer agua de mar y filtrarla mediante bombas de alta presión con sistemas de recuperación de energía que permiten el uso de esta tecnología en producción de agua a gran escala. Estas bombas impulsan el agua filtrada hacia las membranas de ósmosis que dejan pasar las moléculas de agua y retienen las sales y otras impurezas. Finalmente, el agua dulce que se obtiene fluye hacia los depósitos en que se le agrega cloro y otros componentes, si es para consumo, para luego ser distribuida.

Cabe señalar que este tipo de proyectos son poco recurrentes en Chile, y actualmente existen pocos en operación. “A futuro se visualizan varios proyectos en el área de desalinización donde estamos involucrados tempranamente en las etapas de desarrollo, ingeniería y licitación. En especial, la industria minera tiene contemplado en sus inversiones varios proyectos para ejecutar en el mediano plazo, donde algunos de los más relevantes son Spence, Quebrada Blanca 2, CWS (Planta desaladora Distrito Norte), Pelambres, El Espino y Mantoverde los que suman en total una producción de aproximadamente 4.700 l/s”, indica el ejecutivo de ICSK. 

Respecto a las proyecciones de ICSK en el mercado nacional y relacionado con el campo de la desalinización, Tavonatti explica “ya dimos el primer paso con la construcción y puesta en marcha de la desaladora más grande de Latinoamérica, y vemos un incremento en la demanda de este tipo de solución para el déficit de agua de ciertos sectores, por lo tanto, creemos que será una oportunidad de negocio a futuro”.