25-11-2019

Sandro Tavonatti, gerente general de ICSK en entrevista con Revista Minería Chilena

Revista Minería Chilena

El ejecutivo de destaca los contratos que Ingeniería y Construcción Sigdo Koppers mantiene con proyectos de Codelco y con Quebrada Blanca Fase II, así como el atractivo de iniciativas asociadas a desalación y ERNC.


Con casi seis décadas de actividad, Ingeniería y Construcción Sigdo Koppers (ICSK) se ha dedicado a los servicios de construcción y montaje industrial a gran escala en el país.

De acuerdo con el gerente general Sandro Tavonatti, la compañía se enfoca en proyectos de continuidad operacional, como Chuquicamata y Quebrada Blanca Fase II. Lo anterior, sumado con contratos de mediana minería, les asegura operaciones en el rubro hasta 2021, acota el ejecutivo.

Además, están participando en procesos de licitación de diversas empresas, como: Escondida, Gold Field, Salar Blanco, Mantoerde y Pucobre. Tavonatti menciona también las oportunidades de negocio que representan las desalinizadoras y las energías renovables, como parte de la agenda de proyectos.

Balance del año

¿Cuáles han sido los resultados de la empresa este año y cómo ve el estado actual de la industria?

En términos de resultados estamos muy optimistas, porque para nosotros partió una reactivación en el área minera, principalmente, y en la industrial. Pasamos mitad de año con un backlog de más de US$900 millones en el corto plazo, y con proyectos muy concentrados en minería del norte. Los principales son los de Quebrada Blanca (Fase II) para Teck, y con Codelco estamos en Chuquicamata y Andina.

Esto, junto con otros grandes proyectos de la industria forestal, nos da una continuidad en términos de operación de prácticamente año y medio, es decir, hasta 2020 y tal vez primer semestre de 2021.

Trabajo, al menos en Chile, hay bastante; pero no como en el boom minero que hubo hace ocho años atrás.

¿Cómo perciben el negocio, frente a la proyección precio del cobre y la demora de grandes proyectos mineros?

No me asusta. Además, los proyectos de gran envergadura se están haciendo en etapas, como por ejemplo Codelco, que tiene un plan de inversión asociado a la transformación de Chuquicamata a mina subterránea, que tiene años por delante y se va haciendo por fases.

Además, en términos de proyección, hay varias mineras que se han activado. Está además el tema del litio, las energías renovables no convencionales… Es un mercado súper dinámico, y el precio del commodities sin duda es una variable que impacta en la desición de cuándo partir las inversiones.

Principales apuestas

¿Cuáles son las principales apuestas de ICSK en el sector minero a nivel de construcción y montajes?

Nuestra apuesta es abrirnos más en el sector infraestructura. Esto va de la mano con una visión de sostenibilidad asociada a proyectos, por ejemplo, de desalación, infraestructura vinculada a puertos, ERNC… La matriz energética está bien estresada actualmente, por lo que tienen que venir proyectos de inversión ligados a eso.

El tema de innovación también es clave, apostando -junto con el Grupo Sigdo Koppers en general- al desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a mejorar la productividad.

Como parte de la sostenibilidad también hemos impulsado mucho la capacitación. Con orgullo podemos decir que el año pasado, en promedio, capacitamos 18.000 personas (tanto de su empresa, como de terceros)

¿Cuál es su dotación actual y cómo ha evolucionado?

Nuestra dotación es de más de 14.000 personas, con un 75% concentrado en Chile; en Perú son unas 1.800 personas (también tienen presencia en Brasil y Colombia).

Hemos llegado a tener 24.000 personas trabajando, por lo tanto, tenemos una capacidad disponible en cuanto a absorción de nuevos proyectos.

¿Cuál es la apuesta en la mediana minería?

Aportamos proyectos EPC, más integrales; tenemos el foco de entregar soluciones completas, es decir, desde la etapa muy temprana de ingeniería hasta la construcción, y eventualmente terminar con servicios mantenimiento. En ese sentido, el proceso que estamos ofreciendo hoy lo tenemos muy maduro.

Además la mediana minería se asocia con la construcción -por ejemplo- de plantas desalinizadoras de agua de mar; hay muchas desaladoras que no son sólo para abastecer a las grandes mineras. Según las últimas publicaciones, ya hay un backlog de plantas desaladoras asociadas a proyectos de menor envergadura que van a ser necesarias y que están prontas a licitación. En eso podemos aportar bastante.

Nuevas tecnologías

En un periodo de revolución tecnológica 4.0, las empresas se esmeran por incorporar innovaciones. De acuerdo con el gerente general de ICSK, “hace varios años que el Grupo Sigdo Koppers está invirtiendo a través de todas sus filiales, impulsando la innovación desde varios puntos de vista”. Los principales son en procesos y tecnológica. En la segunda categoría -apunta- entran realidad virtual, telecomando, paper-less y la robótica, que hoy están incluidas en nuevos procesos constructivos.

De todas maneras, Tavonatti percibe que en la industria de construcción y montaje existe una brecha muy grande en asociación con la tecnología, pero que ya se está revisando. Los telecomandos, por ejemplo, ya son una realidad en la compañía, permitiendo que operen remotamente maquinaria ubicada a 4.800 msnm.